sábado, 30 de octubre de 2021

Marcha en contra de la instalación del macro polígono fotovoltaico en el Quejigal de Andión (Mendigorría) / March against the installation of the macro photovoltaic polygon in the Oak forest of Andión (Mendigorría)

 

Siguiendo con la campaña reivindicativa en contra de la instalación de macro polígonos fotovoltáico, el pasado domingo 24 de octubre nos tocó el turno a los de Mendigorría y organizamos una marcha por el entorno del quejigal de Andión donde está pensado instalar el que sería uno de los polígonos fotovoltaicos más grandes de Europa.

Este entorno, que entre la gente de Mendigorría se conoce como el monte del Caserío, tiene un alto valor ecológico, por ser el bosque de quejigos (Quercus faginea) más meridional de Navarra y catalogados como hábitats de interés comunitario (9240: Robledales ibéricos de Quercus faginea y Quercus canariensis y 9340: Bosques de Quercus ilex y Quercus rotundifolia).

Además, ha sido desde siempre un entorno muy valorado por los vecinos de Mendigorría que generación tras generación, han encontrado en este punto uno de los destinos fijos de paseo.

Parte de los asistentes en una de las parcelas que ocuparían las placas

Cuenta con una nutrida comunidad de fauna, entre las que cabría destacar el visón europeo / European mink (Mustela lutreola) o el gato montés / Wild cat (Felis silvestris) entre otras.

Gato montés fotografiado en el quejigal de Andión

Y por último, pero no menos importante, se localiza en una zona de alto valor arqueológico a caballo entre la ciudad romana de Andelos y la presa romana de Cirauqui, con diversos yacimientos catalogados y pendientes de excavación que también se perderían de llevarse a cabo la instalación de las placas solares.

Porción excavada de las ruinas romanas de Andelos 

Pues bien, como no nos parece que este lugar sea apropiado para llevar a cabo este macroproyecto, el pasado domingo nos juntamos con los compañeros del Perdón, Urbasa, Esteribar y Valdorba para juntos manifestar nuestro total desacuerdo. Tuvimos además la suerte de tener una meteorología excepcional que nos permitió disfrutar del paseo primero y de la comida y la música en vivo a medio día en el merendero de ermita de Andión.

Momentos antes de iniciar la marcha

La 4L indispensable!

Entrando en el quejigal

Fran dando las explicaciones pertinentes


Bellotas de quejigo y encina que recogimos para 
sembrar este otoño

Los legionarios romanos defienden sus ruinas!






Ahora solo falta confiar en que triunfe el sentido común y estos despropósitos se queden sólo en un susto.

sábado, 23 de octubre de 2021

Cigüeña negra con anilla F15N blanca en los arrozales de Arguedas / black stork with white F15N ring in the rice fields of Arguedas

 

La distribución de la cigüeña negra / Black Storck (Ciconia nigra) en la península ibérica se limita al cuadrante suroccidental y occidental de la península ibérica (Cano, 2021), pero no resulta raro verla en Navarra durante los pasos migratorios, cuando una buena parte de los ejemplares del centro y este de Europa cruzan los Pirineos en su viaje hacia áfrica (Bobek et al., 2008).  La semana pasada estuve haciendo unos censos de rapaces por los arrozales de Arguedas y tuve la suerte de cruzarme con un juvenil de esta especie que portaba la anilla de pvc blanca con la inscripción F15N y que se dejó acercar lo suficiente como para poder sacar un par de fotos testimoniales. Según la información de Cr-birding, este ejemplar fue anillado en Francia por Fredercic Chapalain. Por lo que he podido enterarme más tarde, debe llevar ya algún tiempo por la zona, ya que lo había fotografiado antes el amigo Ricardo Rodríguez. 

 



Pocos días más tarde, se vio otro ejemplar similar en Sástago (Zaragoza), pero esta vez con la anilla F13R, la cual también debería pertenecer al mismo proyecto francés. 

¡Parece que a las cigüeñas negras Francesas les gustan nuestros arrozales!

 

Bobek, M., Hampl, R., Peške, L., Pojer, F., Šimek, J. & Bureš, S. (2008) African Odyssey project – satellite tracking of black storks Ciconia nigra breeding at a migratory divide. Journal of Avian Biology 39: 500–506.


Cano, L. S. (2021). Cigüeña negra – Ciconia nigra. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Blas, J. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

sábado, 16 de octubre de 2021

Más regadíos = menos biodiversidad; nuevo artículo recién publicado en Agriculture, Ecosystems and Environment / More irrigation = less biodiversity; new article just published in Agriculture, Ecosystems and Environment

Que la instauración de nuevos regadíos merma la biodiversidad no es ninguna novedad, pero a menudo nos quedamos con las ideas generales o los tópicos, pero no llegamos a cuantificar estos cambios. Si no damos un paso más y conseguimos cifras concretas y contrastables, la presión que se puede ejercer para obligar a reducir el impacto de estas modificaciones del paisaje es muy baja por lo que, con demasiada frecuencia, las medidas compensatorias que se exigen son irrisorias. Para tratar de dar una idea del impacto real que conlleva la puesta en regadío, el amigo Xabi Cabodevilla y otros cuantos investigadores de primer nivel, se dejaron engañar para analizar los censos que durante 12 años fui haciendo en la cuadrícula al sur de Mendigorría dentro del programa SACRE, fruto de lo cual acabamos de publicar un artículo en la revista Agriculture, Ecosystems and Environment (Cabodevilla et al., 2022) que está disponible de manera gratuita en el siguiente enlace https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167880921004059

Cuando compramos la casa en 2006, la práctica totalidad de la cuadrícula eran cultivos de secano, y había una rica población de aves ligadas al agrosistema como las collalbas gris y Rubia / Northern and western black-eared wheatear (Oenanhte oenanthe, Oenanthe hispanica), la terrera común / Greater Short-toed lark (Calandrella brachydactyla) o el sisón / Little bustard (Tetrax tetrax) y así quedaba patente en los datos del SACRE. En 2009, los terrenos situados al este del rio Arga fueron transformados en regadío, con un claro predominio del cultivo de maíz, lo que supuso la caída de todas estas especies en esa zona, sin que aumentasen en la otra orilla.


Últimos sisones de la orilla este en uno de los últimos rastrojos
y con los nuevos aspersores al fondo

Maizal, cultivo predominante en buena parte de los nuevos regadíos

Posteriormente, se llevó a cabo una segunda fase de regadíos, afectando a buena parte de la orilla oeste del Arga y quedando tan sólo dos estaciones de censo en secano. Los resultados no pueden ser más evidentes, regadío = caída del a biodiverdad ornítica, y no sólo de las especies esteparias, sino también de las ligadas a los matorrales e incluso las más forestales, que usaban los ecotonos con los campos de cereal y que no son capaces de salir adelante en el mar de maíz.


Gráfica con los cambios en la riqueza específica con la
instauración de los regadíos


Mapa representando los regadíos (en azul), el secano (en marrón)
y los puntos de muestreo


 

Gráfica de la tendencia de las distintas especies

Y con este sabor agridulce nos quedamos, contentos por haber podido publicar estos datos y tristes a la vez al ver blanco sobre negro la catástrofe medioambiental que reflejan.

 

Cabodevilla, X., Wright, A., Villanua, D., Arroyo, B., Zipkin, E.C. (2022). The implementation of irrigation leads to declines in farmland birds. Agriculture, Ecosystems & Environment, 323: 107701

sábado, 2 de octubre de 2021

Octubre calentito con el tema de las renovables / Warm october with renewables

Seguimos a vueltas con el tema de la implementación irracional y de macro parques fotovoltaicos y aerogeneradores en nuestra región. En general, el sentir de la mayoría de personas que viven en las zonas donde están proyectados estos macro proyectos es de repulsa, pero, como justo estos días estamos sufriendo los precios más altos de la historia en nuestra factura eléctrica, merece la pena escuchar a los expertos en estos temas para que nos den datos científicos y contrastables acerca de la magnitud y las implicaciones de conservación que conllevan estos proyectos.

Para ello se ha programado una serie de conferencias que tendrán lugar la próxima semana en Pamplona con la participación de biólogos, ingenieros, físicos, geógrafos y otros técnicos con dilatada experiencia en el tema de las energías renovables.



Además de esto, acudiremos también a concentrarnos pacíficamente el miércoles 6 de octubre a las 8:30 de la mañana y el jueves 7 a las 17:30 en la plaza Aizagerria frente al “II Congreso internacional para la de la industria para la transición ecológica”.

 

 

Y por último, el 16 de octubre nos iremos a Madrid para juntarnos los afectados en Andalucía, Aragón, Cantabria, Galicia, Navarra…y dejar constancia de que no estamos de acuerdo con el modelo de transición a las energías renovables que se está llevando a cabo.

 

 

Así que tenemos un mes de octubre entretenido con el tema de las renovables! Esperemos que sirva de algo y lleguemos a tiempo de evitar el desastre!

sábado, 25 de septiembre de 2021

Las águilas calzadas también comen ratones / Booted Eagles eat mices too

Cuando trabajas con fauna salvaje aprendes enseguida que uno y uno suman tres, porque a menudo los bichos te sorprenden haciendo exactamente lo contrario de lo que esperas. Eso fué lo que me pasó hace unas semanas haciendo uno de los recorridos de censo de rapaces que aprovechamos para capturar y anillar cernícalos vulgares / Common Kestrel (Falco tinunnculus) y ratoneros / Common Busard (Buteo buteo). Llevaba ya un par de horas de recorrido sin que hubiese conseguido capturar ningún ejemplar cuando a lo lejos vi una rapaz de mediano tamaño posada en un chopo puntiseco. Como estaba de espaldas y no podía asegurar si era un ratonero o no, decidí dejarle la trampa balchatry a la vista y pasar de largo unos 100 metros antes de detenerme a volver a mirarla con el telescopio desde esta nueva posición y confirmar si era o no un ratonero. 



Al mirar mejor, comprobé que era un águila calzada / Booted Eagle (Aquila pennata) de morfo oscuro, por lo que lo lógico era que pasase totalmente de mi ratón. 



Aun así, decidí darle los 10 minutos de rigor mientras me tomaba un café. Fue sacar el termo y la bicha empezó a mover la cabeza observando en dirección a la trampa. Echando leches saqué la cámara justo para pillarla de mala manera levantando el vuelo y posándose sobre la trampa! Un minuto más tarde la tenía enganchada! Cágate lorito! 

 

Contra todo pronóstico salta hacia la trampa


Contra todo pronóstico se posa encima!







Y enganchada!

A toda prisa llegué hasta ella, como es lógico sin guantes ni una triste toalla para protegerme de las garras, pero bueno, tuve la suerte de que la mañana estaba fresca y llevaba un jersey que me vino de perlas para poder cubrirla y desenredarla sin demasiado riesgo. 

 

Bicho guapo donde los haya!

 Ahora vas y lo cuentas, que se suele decir. No volverá a pasarme probablemente nunca más, pero el subidón de adrenalina de tan inesperada captura no se me olvidará!

sábado, 18 de septiembre de 2021

Neandertales y choveros; miles de años para sólo cambiar una antorcha por un frontal! / Neanderthals and Choveros; thousands of years to just change a torch for a headlamp!

En general, los trabajos científicos que más nos llaman la atención son aquellos que aportan datos novedosos, que nos ayudan a avanzar en el conocimiento de las aves o que son útiles para su conservación. Sin embargo, el amigo Guillermo Blanco acaba de publicar un paper que es todo lo contrario y que sin embargo, nos encanta (Blanco et al 2021)(https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fevo.2021.733062/full).

Chovero acercándose a algún corral ribero durante la noche. Creo que en el palo
de su mano izquierda lleva fija una red de los chinos que seguro queda larga!

Se trata de un trabajo en el cual han puesto de manifiesto que los Neandertales entraban con antorchas a las cuevas donde dormían las chovas y las capturaban para comérselas. Vamos, que salvo por el detalle de que nosotros preferimos un bocata de txistorra, hacían exactamente lo mismo que hacemos nosotros ahora para anillarlas en el siglo XXI. 


Le pones un buzo de azul cobalto y un chovero más! 

En el artículo describen, por una parte, el solapamiento entre la distribución de los restos fósiles de los Neandertales y las chovas y la existencia de restos fosilizados de chovas con signos de haber sido manipuladas por humanos (cortadas, cocinadas…), y por otra, analizan el comportamiento de estas aves a la hora de formar dormideros para pasar la noche dentro de cuevas o estructuras similares. En estas situaciones, las chovas son fácilmente capturables con elementos muy simples o incluso directamente con la mano, mientras que su captura durante el día resulta muy complicada sin el uso de un arma muy elaborada.

 

Lo dicho, trincándolas desde hace miles de años y siguen
dejándose coger con la mano

Fijo que los Neandertales también hacían el chorras como nosotros!

Como mola comprobar que en  miles de años, nos hemos limitado a sustituir una antorcha por un frontal!

  

Blanco, G., Sánchez-Marco, A. and Negro, J.J. (2021). Night Capture of Roosting Cave Birds by Neanderthals: An Actualistic Approach. Front. Ecol. Evol., 09 September 2021 | https://doi.org/10.3389/fevo.2021.733062

lunes, 9 de agosto de 2021

Quién come más ratones, los cernícalos vulgares o las lechuzas blancas? Nuevo artículo publicado en la European Journal of Wildlife Research/ Who eats more mice, Common kestrels or Barn owls? New article published in the European Journal of Wildlife Research


Cuando en 2007 comenzamos a monitorizar la evolución de las poblaciones de topillos como parte del encargo del departamento de Agricultura a GAN-NIK, me pareció que era una pena no aprovechar esa recogida de egagrópilas para monitorizar el resto de especies de micromamíferos que consumían las lechuzas, y decidí invertir parte de mi tiempo libre en clasificar y cuantificar esos otros restos óseos. 



Responsable del comienzo del trabajo


Cuando unos años más tarde, y dentro de este mismo encargo, comenzamos con la instalación de nidales para cernícalos vulgares / Common Kestrel (Falco tinnunculus) y lechuzas blancas / Barn Owls (Tyto alba), vi que era una oportunidad estupenda para, aprovechando las egagrópilas retiradas durante el trabajo de limpieza de los nidales, añadir los cernícalos al estudio. Acostumbrado a las egas de las lechuzas, que tenían siempre algún cráneo, al principio me desesperé un poco con las de los cernícalos, ya que estos bandidos suelen despedazar a sus presas y la presencia de cráneos es mucho menos frecuente, por lo que los dejé de lado y me centré de nuevo en las lechuzas. 


El bandido decapitador

Y así seguí varios años hasta que comentando un día con Esther posibles actividades para que ella realizara con sus alumnos biología, se nos ocurrió que podrían analizar las egagrópilas de cernícalo que yo desechaba y que, aunque fueran menos “rentables” para mí, eran perfectamente útiles para que los chavales tomasen contacto con el diseño científico. Nos pusimos a la obra y ella con sus alumnos procesaron un buen montón de egagrópilas de cernícalo cuya composición de presas comparamos con la detectada por mí en las egas de lechuza. El resultado fue muy chulo, quedando claro que ambas especies consumían una proporción similar de topillos y ratones, pero que los cernis comían más pájaros y las lechuzas más musarañas. Viendo esto, decidimos darle una vuelta de tuerca y plantear un muestreo más fino, seleccionando 25 nidos de cernícalo ubicados a menos de 100 m de otros tantos nidos de lechuza, de manera que la disponibilidad de presas fuera la misma para ambas especies y pudiéramos así comparar correctamente la selección que pudieran estar haciendo el cerni y la lechu. 


Hembra de cernícalo en uno de los nidales incluidos en el trabajo


Nidal de lechuza instalado en otra pared del mismo corral en el que
 estaba el de cernícalo de la foto anterior


Además, aunque los alumnos de Esther habían hecho un trabajo muy bueno, pensamos que merecía la pena que esta vez el procesado de las egagrópilas lo hiciese una persona más cualificada, por lo que las fui guardando congeladas hasta encontrar a la persona adecuada que pudiese dedicar el tiempo necesario. Y tras 3 años guardando egagrópilas, vino de prácticas al centro de recuperación de Ilundain  Ane Montoya, una estudiante de último año de veterinaria con muchas ganas de hacer cosas, y que accedió encantada a utilizar este material para su Trabajo Fin de Grado. Se puso manos a la obra y consiguió una muy buena nota en su TFG donde confirmaba las diferencias en la dieta de ambas rapaces y discutía el diferente efecto que puede tener sobre el resto de presas para la agricultura, la instalación de nidales para una u otra rapaz.

Con esto habría sido suficiente, pero como soy un liante profesional, conseguí engañar a Xabi Cabodevilla y Juanto Fargallo para sacarle más jugo a los datos y, fruto de esta colaboración, acabamos de publicar un artículo en la European Journal of Wildlife Research (Montoya et al., 2021), que está disponible on line en el siguiente enlace: 

https://rdcu.be/csBmx 

Y qué bien sienta comprobar cómo, si tienen amigos finos y un poco de morro, se puede hacer ciencia sin grandes presupuestos!



Montoya, A., Cabodevilla, X., Fargallo, J.A. et al. Vertebrate diet of the common kestrel (Falco tinnunculus) and barn owl (Tyto alba) in rain-fed crops: implications to the pest control programs. Eur J Wildl Res 67, 79 (2021). https://doi.org/10.1007/s10344-021-01515-0