jueves, 12 de enero de 2023

Córvidos y búhos asociándose para nidificar juntos? parece que sí / Corvids and Owls associating to nest together? it looks like it is

 

Tradicionalmente los córvidos y las rapaces nocturnas han sido consideradas enemigos acérrimos y así lo han contado múltiples leyendas y cuentos infantiles (Leyenda del Panchatranta del siglo III AC, el cuento de “La guerra de los pájaros” del conde Lucanor…)(más información en https://corvidresearch.blog/2015/11/15/why-the-crow-is-black-and-other-mythology/). Esta idea tiene mucho de cierto, ya que la mayoría de córvidos atacan a los búhos cuando los detectan durante el día y a su vez, las especies de búho de mayor tamaño incluyen a los córvidos dentro de su dieta. 

Por este motivo, cuando en la primavera de 2014 me encontré en Ablitas un nido de chovas piquirrojas / Red-billed Chough (Pyrrhocorax pyrrhocorax) con 4 pollos casi emplumados instalado en el techo de una de las cajas que teníamos colocadas para las lechuzas / Barn Owl (Tyto alba), lo último que esperaba era que, dentro de la caja, estuvieran criando las lechuzas. Tras anillar las chovas, volví a subir para dejarlas en el nido y a poco me caigo de la escalera cuando me salió el adulto de la lechuza! Tras el susto, revisé el interior del nidal y ahí estaban 5 pollos de lechuza como 5 soles.

Nido "duplex" con 4 pollos de chova sobre la caja y otros 5
de lechuza en el interior

Esa primavera no encontramos ningún otro nido “dúplex”, por lo que pensamos que se trataría de la anécdota. Sin embargo, en la primavera de 2015 fueron 16 los nidales ocupados simultáneamente por las lechuzas dentro y las chovas encima y otros tantos en 2017 cuando volvimos a hacer la revisión completa de los 90 nidos de lechuza.

Como de todos los nidos anillados, tanto de chova como de lechuza y tanto los “dúplex” como los “individuales” registramos el tamaño de puesta y el número de pollos volados, decidimos analizar esta información, con la ayuda de los amigos Juan Arizaga y Guillermo Blanco, para ver si había algún tipo de diferencia en el éxito reproductivo de ambos tipos de nido. Y fruto de este trabajo, acaba de salir publicado un artículo bien elegante en Bird Study (Villanúa et al., 2023), del que además hay 50 copias para descarga gratuita en el siguiente enlace:

https://www.tandfonline.com/eprint/VRHRXYJDKQIDH7T8KAT9/full?target=10.1080/00063657.2022.2160696

A modo de ultra-resumen,  analizamos 126 eventos reproductivos, de los cuales 64 eran dúplex (32 lechuzas con 32 chovas) y 62 individuales (26 de lechuzas y 36 de chovas) y pudimos comprobar cómo la lechuza no variaba sus parámetros reproductivos, pero sí las chovas, que sacaban adelante más pollos y tenían una menor tasa de depredación en los nidales compartidos con las lechuzas. No me digas que no es elegante el resultado!

Con la información que disponemos no podemos asegurar cuál es la causa última de estas diferencias, pero pensamos que podrían deberse al efecto “protector” de la lechuza sobre las chovas, ya que, la primera depreda sobre las ratas / Black Rat (Rattus rattus)  y lirones caretos / Garden dormouse (Eliomys quercinus), que son uno de los principales depredadores de los nidos de las chovas, y de los que, parece lógico pensar, va haber una menor abundancia en el entorno del nido de la lechuza. Además, el descenso de los roedores, podría derivar en un efecto “cascada” con una menor presencia del carnívoro que se los come, la garduña/ Beech Marten (Martes foina), que también depreda sobre los nidos de las chovas. E incluso la propia lechuza, gracias a sus hábitos nocturnos, podría ejercer cierta defensa activa sobre este carnívoro también activo durante la noche, acción que nunca podría hacer la chova.

Garduña fotografiada por el amigo Marcelino en un corral

Sea por lo que sea, está claro que las chovas han decidido dejar a un lado las rencillas cuervo-búho para buscarse una vecina segurata.

 

Villanúa, D., Arizaga, J., Artázcoz, A., Alonso, D., Lizarraga, A., Barbarin, J.M. & Blanco (2023). Nesting associations and breeding output of Barn Owls Tyto alba and Red-billed Choughs Pyrrhocorax pyrrhocorax sharing nest boxes. Bird Study, DOI: 10.1080/00063657.2022.2160696





sábado, 31 de diciembre de 2022

Y de regalo de navidad…un artículo sobre nuestras experiencias anillando lechuzas y cernícalos / And as a Christmas present…an article about our experiences ringing Barn Owls and Common Kestrels


El anillamiento científico de aves es una actividad de ciencia ciudadana muy extendida y que aporta información de gran utilidad para la gestión y conservación de las aves. Sin embargo, la mayoría de los proyectos se desarrollan con aves paseriformes, mientras que otros grupos como las rapaces son mucho menos estudiados. El anillamiento de estas otras especies requiere de métodos especiales y un esfuerzo mayor para conseguir un número de capturas generalmente bajo, por lo que pocos anilladores se animan a implicarse en proyectos con las mismas.

Pareja de cernícalos capturados simultáneamente con balchatri


Para que más gente se anime a trabajar con estas especies, hemos preparado un artículo contando nuestras experiencias con el cernícalo vulgar / Common Kestrel (Falco tinnunculus) y la lechuza blanca / Barn Owl (Tyto alba) que acaba de salir publicado (Villanúa et al.,2022) y al cual se puede acceder a través de la plataforma researchgate (https://www.researchgate.net/publication/365873007_Seguimiento_del_cernicalo_vulgar_Falco_tinnunculus_y_la_lechuza_comun_Tyto_alba_mediante_anillamiento).

En este trabajo explicamos la metodología de captura que utilizamos (anillamiento de pollos en cajas nido, de adultos de cernícalo con balchatri y de lechuzas adultas con red niebla y reclamo digital) y exponemos los rendimientos de capturas obtenidos.


Pollos de lechuza con buena despensa de topillos


Nidada de cernícalos listos para ser anillados


Lechuza capturada con red niebla y reclamo digital


Macho de cernícalo capturado con balchatri


A modo de ultra-resumen, las cifras serían las siguientes: 515 cernícalos y 467 lechuzas anillados, 16 recuperaciones a más de 25 km, la recaptura de dos cernícalos anillados en Finlandia y Francia, y una lechuza anillada en Alemania, un rendimiento medio de 18,29 pollos de cernícalo o 13,70 pollos de lechuza por cada 10 nidales instalados, de 1,78 cernícalos adultos anillados con trampa balchatri por cada jornada de muestreo y de 1,88 adultos de lechuza capturados con red niebla y reclamo digital por cada jornada de muestreo.


Recuperaciones obtenidas hasta el momento


Además, andar enredando con estos bichos poco manejados en general hace que siempre haya amigos con ganas de acompañarnos en alguna jornada de anillamiento, lo cual también es un éxito.



Alberto con una hembra de cernícalo

Juan Mari con una de las primeras capturas

Jon Sola cuando aún había covid!

Con los amigos alaveses de visita

Daniel también aprovechando la visita a Navarra

El tito Culebrus con un cernícalo corellano

Y el patriarca ayudando también!

Los amigos David y Antonio con un primilla de premio

Y David de nuevo con premio, ahora en forma de Mochuelo

Marco y Lucia con pollos valientes como ellos solos!


El amigo Mazkiarán antes de ser anillador experto!

El amigo Eduardo Blanco sin su cámara!


Xabi con una macho de lechuza inesperado

Con Lander y doblete de lechu y búho chico

Y con David y Alberto en una noche
especialmente productiva

El amigo Jose Miguel con ojos de amor

Nerea con una cuadrilla de lechuzos



Los operarios de INTIA con las lechuzas de su caja

Y el amigo Unai con una becada rara

Así que nada, esta ha sido nuestra aportación este año para tratar de traer más anilladores al lado osuro!


 

Villanúa, D., Marín, P., Gutierrez, O., Artazcoz, A., Mazuelas, D., Lizarraga, A., Rivas, J.L. (2022). Seguimiento del cernícalo vulgar Falco tinnunculus y la lechuza común Tyto alba mediante anillamiento. Revista anillamiento, 41: 88-98.

 

viernes, 9 de diciembre de 2022

¿Es posible sexar a los gorriones molineros a partir de su biometría? En nuestro último artículo explicamos cómo hacerlo / Is it possible to sex the Tree Sparrows from their biometrics? In our last article, we explained how to do it

 

La determinación del sexo de las aves capturadas para anillamiento resulta de gran utilidad para poder estudiar correctamente la supervivencia, los patrones migratorios o el uso del hábitat de estas especies. Por este motivo, el sexo de las aves capturadas es uno de los datos básicos que los anilladores registramos durante nuestras jornadas de campo. Este dato resulta fácil de obtener en las especies denominadas dimórficas, es decir, aquellas en las que el patrón de coloración de machos y hembras es muy diferente, pero resulta más complejo en las monomórficas, que son aquellas en las que ambos sexos presentan un diseño similar. Durante el periodo reproductivo, se puede recurrir a otras técnicas como la observación del parche de incubación presente generalmente tan sólo en las hembras (Svensson, 1992), pero fuera de estas fechas, tan sólo el análisis genético permite determinar el sexo en estas especies (Morinha et al 2012). Esta última opción requiere de una formación específica en la toma de muestras y unas autorizaciones legales que no todos los anilladores tienen, e implica además un coste demasiado elevado como para utilizarlo de manera rutinaria. 

El gorrión molinero / Eurasian Tree Sparrow (Passer montanus) es una de estas especies consideradas monomórficas en las que es imposible determinar el sexo individual por observación fuera de la época reproductiva (Svensson, 1992). Por eso, durante estos años en los que hemos estado estudiando el papel de los molineros como especie controladora de las plagas de los frutales, todos los ejemplares que capturábamos en los dormideros invernales los teníamos que dejar con sexo indeterminado. 


Gorrión molinero capturado en dormidero invernal

 

Uno de nuestros gorriones molineros.
Ahora sabemos que era un macho


Con Lander sacando gorriones de la red


Lander anillando


Muchos amigotes pasaron por la Roza a tunear molineros

 

Quiso el azar que, en un congreso monográfico sobre la chova piquirroja / Red-billed Chough (Pyrrhocorax pyrrhocorax) en Segovia conociéramos, a la luz de los orujos, al bueno de Franciso Morinha, un entusiasta investigador portugués que andaba trabajando con temas de biología molecular y al que convencimos para que nos echara una mano con el sexaje de algunos de nuestros molineros. Esa noche se nos apareció la Virgen porque, gracias a la ayuda de Francisco, ese invierno pudimos determinar el sexo de 66 de nuestros molineros de los que habíamos registrado todas las medidas biométricas habidas y por haber. 


Fotocol de nuestros molineros, aunque todavia no hemos 
conseguimos analizar correctamente esas fotos!

 

Molinero macho posando

 

Con toda esta información, seguimos liando a la gente para que nos echase un cable, y en este caso fue Guillermo Blanco el investigador al que convencimos para que realizara un “discriminant function analysis” que nos proporcionara una fórmula capaz de determinar el sexo de los gorriones a partir de alguna de las medidas biométricas. Como este mozo es muy fino, en poco tiempo teníamos ya dos fórmulas que nos permitían determinar el sexo en más del 90% de los ejemplares, por lo que nos animamos a preparar un artículo describiendo este trabajo. Pues bien, tras un largo periplo por unas y otras revistas, por fin acaba de publicarse este artículo (González et al., 2022), que está además disponible en acceso libre en el siguiente enlace: https://www.mdpi.com/2673-6004/3/4/27

Pues bien, tal y como se explica en el artículo, nuestras fórmulas permiten determinar el sexo en el 94.7% de los ejemplares a partir de la longitud del ala y el ancho máximo del babero y en el 98.2% de los individuos si incluíamos también el peso en la fórmula. Como el peso es un dato que puede variar mucho a lo largo del día, nosotros preferimos quedarnos con la primera de las opciones, que se representa en la siguiente gráfica:

 

Representación del ala y babero de machos y hembras

Y para que la información llegue a los anilladores, el amigo Javier Blasco Zumeta ha incluido nuestra información en sus fichas:

http://blascozumeta.com/specie_files/15980_Passer_montanus.pdf

dando como puntos de corte  un ala mayor de 69 mm y anchura del babero mayor de 10 mm en machos y ala menor de 67 mm y anchura del babero menor de 9 mm en hembras.


Cuando consigamos analizar las fotos...me juego un almuerzo
a que el de la izquierda será macho y el de la derecha hembra!

Así que nada, de ahora en adelante, a asignar sexo a los molineros incluso cuando los anillemos en invierno!



González, S., Morinha, F., Villanúa, D., Goñi, L and Blanco, G. (2022). Discriminant Criteria for Field Sexing in the Eurasian Tree Sparrow by Combining Body Size and Plumage Features. Birds, 3(4), 402-409

Morinha, F., Cabral, J. A. and Bastos, E. (2012). Molecular sexing of birds: A comparative review of polymerase chain reaction (PCR)-based methods. Theriogenology, 78: 703-714.

Svensson, L. (1992) Identification guide to european passerines. British Trust for Ornithology, 368pp.

sábado, 26 de noviembre de 2022

Primer año tratando de marcar búhos reales con emisores GPS / First year trying to tag Eagle Owls with GPS tags

Casi hace un año que empecé con el proyectillo de marcaje de búhos reales / Eagle Owl (Bubo bubo) con emisores GPS Low cost y va siendo hora de parar un minuto y revisar un poco lo aprendido en este tiempo. Los emisores los compré en (https://chipfox.es/ ) por poco más de 100 € cada uno, inversión que me ayudaron a costear un buen número de amigas y amigos a los que les regalé una camiseta a modo de compensación. Estos dispositivos pesaban poco más de 40 gramos, peso muy por debajo del 3% de los casi 2 kilos que suelen pesar los búhos, pero eran de color blanco y azul, lo que los hacía, a mi juicio, demasiado llamativos para una rapaz nocturna. Como mis hijos son unos artistas, se pusieron manos a la obra y con la pintura de sus Warhammer me los “tunearon” con un diseño mucho más mimético con la espalda de un búho.

Marco mimetizando los emisores



Y resultado final


Con los emisores preparados, tocaba ponerse manos a la obra con las capturas. Al comienzo mi idea era marcar 10 ejemplares adultos y a poder ser de territorios contiguos, de cara a poder ver tanto el tamaño y composición de los territorios como el grado de solapamiento entre ellos. Se suponía que capturar los búhos en su territorio no era demasiado difícil y que, con un búho de plástico o disecado y un reclamo sonoro, la cosa funcionaba. Pues bien, el caso es que los búhos de Navarra deben de ser muy recelosos porque en ninguno de los 7 territorios en los que probé conseguimos que entrasen los búhos, teniéndonos que conformar con un búho chico / Long eared owl (Asio otus) despistado y un macho de aguilucho lagunero / Marsh Harrier (Circus aeruginosus) al que no le pareció bien que una especie de búho estuviera posado en un cortado. De los búhos reales, ni rastro!


Primer "búho" capturado, y aquí el tamaño 
si que importa

Viendo este fracaso, comenzamos a probar otras opciones, balchatri con paloma, red con reclamo de lechuza-alondra tal y como los había capturado en otras ocasiones…nada, fracaso tras fracaso.


Balchatri colocada bajo un posadero
de búho real


Ya me había resignado a colocar los emisores a pollos en nido cuando quiso la fortuna que, yendo a por lechuzas un amanecer a pocos kilómetros de casa, un búho real de segundo año (euring 5) se me metiera en la red! Esto funciona así, vas a una cosa y te encuentras otra! Con la inestimable ayuda de mi hijo mayor medio dormido pudimos colocar correctamente el emisor con arnés pélvico y comenzar a obtener información fina de un bicho salvaje. Tras esta captura de un juvenil, pensé que podría merecer la pena colocar un emisor a alguno de los búhos reales que, tras ingresar en el centro de recuperación de Ilundain, íbamos a liberar de nuevo al campo. En estos ejemplares deseché las localizaciones de la primera semana tras la liberación por estar probablemente influenciadas por el paso por el centro, pero tras este tiempo, consideré que ya estaban integrados de nuevo y podían ser útiles para valorar el comportamiento de este grupo de edad. En total fueron 2 euring 5 y un euring A los búhos del centro de recuperación que se fueron marcados.

Primero de los búhos del centro de recuperación
que soltamos con emisor


Y segundo


Llegó el mes de mayo y los primeros pollos alcanzaron un desarrollo suficiente como para poder llevar el emisor sin problema, de manera que seleccioné 4 nidos de fácil acceso y con la ayuda de Jose Mari, Alberto y Lidia marcamos un pollo de cada nido con emisor y el resto con anillas metálicas. 

El amigo Jose Mari Melero con uno de los
búhos que marcamos en Ablitas

Y Alberto con uno de los de Tafalla

Por no dejar ninguna opción sin probar, en uno de los nidos en los que resultaba más difícil acceder a los pollos, probé a capturar alguno de los adultos con red vertical y reclamo de lechuza-alondra cuando tenían ya los pollos a punto de abandonar el nido. Mientras montaba las redes estaba viendo a uno de los adultos posado en el cortado, por lo que me hacía ilusiones de capturarlo, pero una vez más, la naturaleza funcionó a su aire y, en lugar de caer este ejemplar, fué otro ejemplar euring 5 el que se metió en la red. Cágate lorito, un ejemplar de segundo año viviendo junto a los adultos? Ya ves tú. Lo bueno que, sin haberlo preparado, había marcado 4 pollos y 4 ejemplares euring 5, de manera que, al menos, iba a poder obtener información de estos grupos de edad.

Con Sergio y un búho euring 5 capturado
donde no se le esperaba!

Llegó el mes de agosto y comencé a montar las redes para el seguimiento de lechuzas blancas / Barn Owl (Tyto alba) en migración postnupcial, y por si las moscas, dejé el último emisor que me quedaban fijo en la mochila de las redes, no fuera a caer de nuevo un búho despistado. Buena idea, ya que, la cuarta captura de la temporada fué un búho real y además adulto!

Sacando al búho de la red

Colocándole el arnés pélvico que sujeta el emisor

Anillándolo

Determinando la edad

Midiéndole el tarso

Y pesándolo justo antes de su liberación


Los resultados obtenidos este primer año no han sido ni mucho menos los esperados, pero aún con todo, he podido marcar 4 pollos del año, 4 juveniles de segundo año y 2 ejemplares adultos que nos han ido aportando los primeros datos tanto de uso del espacio como de supervivencia y causas de muerte, pero esta información tendrá que esperar para otra entrada!